La debilidad espiritual

“Luego volvió y encontró a los discípulos dormidos. Le dijo a Pedro: «Simón, ¿estás dormido? ¿No pudiste velar conmigo ni siquiera una hora?  Velen y oren para que no cedan ante la tentación, porque el espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil” Marcos 14: 37-38 Nueva Traducción Viviente (NTV)

Todos tenemos puntos débiles. Dios quiere que estos defectos del carácter nos muestren que dependemos absolutamente de Él.  El querer ser independiente de Dios lo que produce es debilidad espiritual. Bajo el manto de Gracia todo lo que el ser humano necesita Dios lo va a suplir. Por el contrario cuando se tratan de hacer las cosas a la manera del hombre y no a la manera de Dios entonces los problemas comienzan.

La Biblia habla de un hombre tan fuerte que podía matar un león con sus manos (Jueces 14: 5-6) Sansón tenía una fuerza física como ningún otro humano, pero tenía una debilidad la cual lo llevó a perderlo todo.

"Cuando alguien se debilita espiritualmente, no es porque quiso hacerlo conscientemente, sino que poco a poco fue dejando la oración y la relación con el Padre Eterno"

En el huerto Jesús les recomendó a los discípulos que debían de velar y orar. El no hacerlo traería problemas. El espíritu está dispuesto pero la carne es débil. La debilidad espiritual nunca llega de repente, es un proceso donde el vivir alejado de la oración y la búsqueda espiritual llevan a un callejón peligroso: la tentación.

Cuando alguien se debilita espiritualmente, no es porque quiso hacerlo conscientemente, sino que poco a poco fue dejando la oración y la relación con el Padre Eterno. Si eso sucede, hay que hacer un alto en el camino, humillarse, pedir perdón a Dios y clamar para que la fortaleza del Espíritu y la dependencia de Dios sean algo real e inmediato.

Reflexiona Sobre Esto

  • ¿Su oración es en todo tiempo?
  • ¿Las veces que ha querido hacer las cosas a su manera y no a la manera de Dios, cual ha sido el resultado?

Lectura Del Día

Marcos 14: 32-41

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