El privilegio de conocer a Dios

“Si ustedes realmente me conocieran, conocerían también a mi Padre. Y ya desde este momento lo conocen y lo han visto”  Juan 14: 7 Nueva Versión Internacional (NVI)

La experiencia maravillosa de ser hijo de Dios no se puede expresar ni explicar sin tener a Jesucristo en su corazón. Cuando el Maestro les estaba hablando a los discípulos respecto que si ya lo habían visto a él (El Hijo) pues ya habían visto al Padre. Tomás fue marcado en la Biblia como el incrédulo, ha sido tema de predicaciones, de exhortaciones y de muchas cosas cuando alguien no tiene fe.

Todos los creyentes en algún momento fueron (y es muy probable que sigan siendo) como Tomás. El vivir con Cristo nos da el privilegio de conocer a Dios. Nuestro Padre Celestial está muy interesado en que todos los seres humanos lo conozcan, y no solo como Dios, sino como un Dios Padre Amoroso.

Es una gran tragedia que muchas personas viven en este mundo sin relacionarse con el Creador de todas las cosas. Incluso; algunos cristianos pueden perder esa oportunidad de relacionarse con Dios, ya que viven de una manera religiosa y sin interacción con el Padre. Por ese motivo Cristo les decía a los discípulos:

“Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” Juan 14: 6

El sufrido Job sabía que había un Dios, alguien le contó o el imaginaba que había un ser supremo, pero no fue hasta que lo conoció de verdad que dijo:

“De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven. Por tanto me aborrezco, y me arrepiento en polvo y ceniza” Job 42: 5-6

"El conocer a Dios nos transforma, nos hace nuevas criaturas"

Cuando Job tuvo el acercamiento con Dios, se arrepintió de todas sus quejas, de todo lo que había hablado en contra de Dios. Vivir sin Cristo nos hace enemigos de Dios. El conocer a Dios nos transforma, nos hace nuevas criaturas. Solo como personas nacidas de nuevo podemos rechazar el pecado como algo impuro, maligno y destructivo. Y cuando la sangre de Jesucristo nos limpia, podemos decir como Job: De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven.

No hay palabras para expresar el gran privilegio de tener a Dios tan cerca como nuestra respiración, tan cerca que podamos ser uno con El. Hoy es un día para agradecer a nuestro Padre Celestial por el gran amor que tiene para con nosotros, y expresar a toda voz nuestro agradecimiento porque somos escogidos por el Creador de todo el universo.

Reflexiona Sobre Esto

  • ¿Su relación con Dios es para quejarse, para pedir o para relacionarse?
  • ¿Vive apasionado por y para Dios?
  • ¿Cuán satisfecho se siente como hijo de Dios?

Lectura Del Día

Juan 14:1-14 (Traducción en lenguaje actual)

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